La amistad es uno de los mayores regalos que uno puede tener. Los amigos son personas que poco a poco van llegando hasta lo mas profundo y puro de nuestro ser, de nuestra alma, de quienes somos y de como pensamos y actuamos. Ellos son las personas que logran cruzar esa barrera que creamos para cuidarnos de los extraños, de las personas que no conocemos y que en realidad no nos interesa conocer, hasta que llegan ellos, hasta que alguien o algunos logran hacer esas cosas que ni siquiera tu sabes que son pero que logran romper la barrera y llegar a formar parte de ti, parte de tu vida, parte de tu alma.
Los amigos son personas que saben que aún cuando las tareas del día se apoderen de tu tiempo siempre los tienes en mente, siempre buscas algún espacio de tu tiempo para aunque sea decirles hola. Los amigos saben que aún cuando ni hola puedes decirles siguen siendo personas importantes en y de tu vida.
Los amigos, los amigos, los verdaderos amigos. Esos que en medio de tu locura y prisa se quedan a tu lado para brindar alternativas. Esos amigos que te dan fuerzas cuando la necesitas para encontrar la salida.
Los amigos, seres con los cuales puedes sacar tus ocurrencias sin miedo a rechazo, sin miedo a dolencias. Amigos, amigos, los que están en las buenas y aun en las malas no se marchan. Personas que a tu corazón ensanchan. Esos seres que hasta lo mas profundo de tu ser alcanzan. Pequeñas personas que tu vida marcan. No por un solo día sino para siempre.
Amigos míos, gracias por su calma. Gracias por la calma que su compañía lanza. Gracias por los momentos de calma en la guerra, por la fuerza que sus palabras me dan aun en la calma. Es su energía que me llena de sonrisas, palabras y risas. Los amo con mi alma.
Débora M. Menieur Núñez